La disglosia

LA DISGLOSIA

Sin duda alguna, las Dislalias son las alteraciones del lenguaje más conocidas, o al menos, de las que más se habla en entornos educativos y familiares. Las disglosias, por el contrario, quizá sean de las más olvidadas pese a ser una causa importante de dificultades en la expresión oral desde la infancia.

¿Vemos qué son las disglosias? Vamos allá…

CONOCIENDO LAS DISGLOSIAS

Lo más característicos de la disglosia es que está asociada a alteraciones morfológicas o funcionales de los órganos fonoarticulatorios y/o estructuras anatómicas que participan en el habla y en la articulación. 

En muchas ocasiones, son congénitas, es decir, están presentes desde el momento del nacimiento, asociadas por lo general a malformaciones producidas durante la gestación. Otro tipo de disglosia es la adquirida, es decir, aquella que debuta a raíz de una lesión en las estructuras tratadas, lesiones sucedidas en un proceso de intervención quirúrgico, en trastornos del crecimiento o por algún tipo de parálisis, déficit de sensibilidad o fuerza en los complejos responsables de la articulación del lenguaje.

¿SON TODAS LAS DISGLOSIAS IGUALES?

No. Ni mucho menos. Entre otras, destacan aquellas denominadas disglosias dentales, asociadas a la alteración de los dientes, que generará una distribución anómala del aire o chocarán con lengua o labios impidiendo que el sonido se ejecute de forma apropiada. Las disglosias linguales son habituales. Es una estructura que nace muy cerca de la laringe (órgano fonológico por excelencia donde residen las cuerdas vocales). Compuesta por una gran cantidad de músculos y soluciones líquidas, necesitamos el concurso de hasta seis nervios para su correcto funcionamiento. Su complejidad es tal que pequeños déficits neurológicos pueden alterar su funcionamiento. En lo referente a las disglosias linguales adquiridas, son habituales las glosectomías (extirpaciones totales o parciales de la lengua). La disglosia lingual congénita más habitual es las macroglosia (lengua de mayor proporción a la debida).

Los labios también pueden ser causantes de disglosia. Hablaríamos de disglosia labial, en la que observariamos alteraciones de muy diversa naturaleza en la movilidad, fuerza o sensibilidad de los mismos, generando como consecuencia una pronunciación fonética alterada.

La disglosia palatal es aquella que se produce a consecuencia de alteraciones en la estructura del paladar, tanto en su velo como en su parte ósea (paladar corto, fisura palatina, paladar ojival, fisura submucosa…) Y la última que destacamos, la disglosia mandibular, adquirida a través de traumatismos faciales, cirugías maxilofaciales o intervenciones odontológicas, y congénitas como malformaciones o lesiones en partos con instrumental (forceps o ventosa).

¿PUEDE REHABILITARSE?

Sí. Pero es esencial haber llevado a cabo una fase diagnóstica completa y bien dirigida y encaminada a averiguar si se trata de una disglosia adquirida o congénita y si las dificultades son producidas por falta de fuerza, de movilidad, de sensibilidad, de tamaño, reparto del aire, zonas de fricción alteradas…

La terapia miofuncional es una de las técnicas que mejores resultados ofrece a la hora de corregir los desequilibrios y alteraciones en la pronunciación presentes.

Será clave centrarse en la estructura ósea, deglución, respiración, musculatura, succión… para poder ofrecer claves reeducativas.

Los procesos de intervención se centran en generar una estimulación basada en ejercicios enfocados a la función de la estructura anatómica u órgano objetivo del proceso reeducador, ofreciendo posibilidad de regular fuerza, movimientos, manejo de vibraciones, contrastes entre relajación y tensión, hipotonía e hipotonía, etc.

Quedamos a su disposición si lo desea para ofrecerle asesoramiento ante las posibles dudas que pueda tener de cara al diagnóstico, evaluación o intervención.

 

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